Supongo que a veces sólo estás quebrado.
Todo parece meterse dentro, en exceso, sin distinción. Desde lo cotidiano a lo profundo, detalles se abren camino a mordidas por la piel, y hieren, y arden, dejando fuera cualquier alivio. Algunos van en silencio, no menos dolorosos, te arrancan nuevos trozos y presentan el vacío como hogar a nuevas penas.
Claman atención, a su desesperada manera.
Y, por momentos, pueden contigo.
P a u s a s .
diciembre 04, 2015
julio 07, 2015
Bucle.
No logro crear sin las manos manchadas.
Yo deseaba hacer maravillas, sacar hasta del polvo algo digno de contarse, y me encuentro incapaz de sacar algo de mí que no haya probado sal.
Se repite mi tortura, se repite incesante, se repite como si fuese original de su parte hacerlo.
Ya no sé si me golpea la realidad, o la certeza sin argumento, o la vida, o el karma, o todo, o nada.
Ya no sé si me golpea algo, pero me quema la piel por el contacto.
Se repite.
Se repite.
Se repite.
Se repite y se repite.
Mis ojos aún no ven las estrellas con las que sueño, tras mis lágrimas hay cientos de sonrisas, tengo fuerzas, poseo la esperanza suficiente para creerme esta locura.
Pero se repite.
Yo deseaba hacer maravillas, sacar hasta del polvo algo digno de contarse, y me encuentro incapaz de sacar algo de mí que no haya probado sal.
Se repite mi tortura, se repite incesante, se repite como si fuese original de su parte hacerlo.
Ya no sé si me golpea la realidad, o la certeza sin argumento, o la vida, o el karma, o todo, o nada.
Ya no sé si me golpea algo, pero me quema la piel por el contacto.
Se repite.
Se repite.
Se repite.
Se repite y se repite.
Mis ojos aún no ven las estrellas con las que sueño, tras mis lágrimas hay cientos de sonrisas, tengo fuerzas, poseo la esperanza suficiente para creerme esta locura.
Pero se repite.
mayo 21, 2015
Madrugada.
Ya no sé si el frío es real, o si lo estoy creando. Se ve todo tan vacío, no distingo mi risa en la oscuridad. Tal vez la imagino.
Parezco una irritante contradicción, envuelta en inquieta calma.
Anhelar no sirve, esperar es una vía sin retorno, actuar muestra consecuencias que paralizan. Se me llena el alma de tibios y diminutos fantasmas translúcidos.
El amanecer no ofrece nada tentador.
Estoy hecha de palabras invisibles, mi refugio es negro, o rosa, o gris; resquebrajado, sin duda. El calor fue una ilusión manchada de incertidumbre.
Parezco una irritante contradicción, envuelta en inquieta calma.
Anhelar no sirve, esperar es una vía sin retorno, actuar muestra consecuencias que paralizan. Se me llena el alma de tibios y diminutos fantasmas translúcidos.
El amanecer no ofrece nada tentador.
Estoy hecha de palabras invisibles, mi refugio es negro, o rosa, o gris; resquebrajado, sin duda. El calor fue una ilusión manchada de incertidumbre.
mayo 14, 2015
Semi epifanía.
La culpa no debiese ser si no hay daño, víctimas, errores, o consecuencias. No debería presentarse. Pero aquí está, doliente insomnio, marcando con excesiva rudeza los latidos.
Me torturo en vano, lo sé, nadie va a reclamarme nada; poseo teórica libertad...
Es en esa débil posibilidad de equivocación donde radica mi tristeza. A mí me devastaría, pero ¿quién dice que no sucede? Ignoro esa realidad, y lo prefiero; sin embargo, lo más probable es que se dé. Soy consciente, es lo normal.
Aunque no me hace menos desgraciada.
He traicionado mis sentimientos incontables veces, con idéntico resultado. Sí, lo detesto. Y sólo aumenta mi sensación de completa soledad.
No quiero hacerlo más, pero no soy detenida. ¡No hay quién se interese por dicha situación!
Es una certeza ácida.
Que en realidad soy únicamente yo la que lo lamenta, y que a nadie afecta lo que haga o deje de hacer. Hasta, a ratos, quisiera ser condenada, juzgada y sentenciada, con tal de tener importancia en su mundo.
No pasará.
mayo 01, 2015
De ser posible.
Si bien no llevo la cuenta, podría asegurar que las veces en que me ha salvado es mayor a lo que imagino. Olvido con demasiada frecuencia lo que es salir del mundo en que estoy, lo sencillo que es, lo bien que se siente. Escalar elevadas laderas en tardes de sol, sentir la furia de los torrentes helados, cerrar los ojos en mitad de un prado, con la brisa cosquilleando en el cuerpo. Y tengo certeza al decirlo: me iría. No negaré que le daría un par de vueltas, como a todas las cosas, pero acabaría por ir. No siento raíces ni lazos. No tengo, o los ignoro. No me sirven.
Frustrante es una palabra que no alcanza a describir lo que es saber que no vendrán por mí. No, no hay salida. Pero hay ventanas.
Frustrante es una palabra que no alcanza a describir lo que es saber que no vendrán por mí. No, no hay salida. Pero hay ventanas.
abril 28, 2015
Anhelo.
Vivir no debería ser tan duro.
Las lágrimas no deberían caer tan fácil.
Todos deberían poder ser salvados. Ayudados.
Hay gritos de auxilio por todas partes. ¿Por qué no podemos hacer nada?
Se me hace insoportable.
"Quiero cambiar el mundo."
No quiero darle razón a quienes no han creído en mí. Ingenua, inocente, viviendo con la cabeza en las nubes, han dicho. No me importa, porque no creo que sea de esa manera.
Pero, ¿qué hacer?
Quiero llegar a todos, a cada ser, ayudarlos. Sí, quiero cambiar el mundo; salvarlo.
¿Es imposible? No quiero pensar así.
Todo lo que poseo es esta determinación. Carezco de medios para lograrlo, no tengo talentos ni recursos ni ideas, y ni siquiera sé qué debería ser hecho para traer sonrisas a esta vida.
Me dicen que empiece por mí. ¿Es tan malo desear hacia afuera?
Sí, mi interior, lo sé. Pero es que no estoy tan rota como piensan, no es oscuridad lo que me llena. Puedo ayudar, quiero hacerlo.
Realmente quiero.
Estoy harta de esta silla, de estas paredes, de estas cadenas, de tantas miradas espectantes y ansiosas. Desconozco lo que me atrapa, pero no siento la libertad que sé que poseo. ¿Por qué sigo aquí, quieta? No lo comprendo.
Lo único que me queda es esperar, y quizás, con algo de suerte, los árboles me cuenten su secreto. Y es que no cualquiera conserva sus colores en el invierno.
Las lágrimas no deberían caer tan fácil.
Todos deberían poder ser salvados. Ayudados.
Hay gritos de auxilio por todas partes. ¿Por qué no podemos hacer nada?
Se me hace insoportable.
"Quiero cambiar el mundo."
No quiero darle razón a quienes no han creído en mí. Ingenua, inocente, viviendo con la cabeza en las nubes, han dicho. No me importa, porque no creo que sea de esa manera.
Pero, ¿qué hacer?
Quiero llegar a todos, a cada ser, ayudarlos. Sí, quiero cambiar el mundo; salvarlo.
¿Es imposible? No quiero pensar así.
Todo lo que poseo es esta determinación. Carezco de medios para lograrlo, no tengo talentos ni recursos ni ideas, y ni siquiera sé qué debería ser hecho para traer sonrisas a esta vida.
Me dicen que empiece por mí. ¿Es tan malo desear hacia afuera?
Sí, mi interior, lo sé. Pero es que no estoy tan rota como piensan, no es oscuridad lo que me llena. Puedo ayudar, quiero hacerlo.
Realmente quiero.
Estoy harta de esta silla, de estas paredes, de estas cadenas, de tantas miradas espectantes y ansiosas. Desconozco lo que me atrapa, pero no siento la libertad que sé que poseo. ¿Por qué sigo aquí, quieta? No lo comprendo.
Lo único que me queda es esperar, y quizás, con algo de suerte, los árboles me cuenten su secreto. Y es que no cualquiera conserva sus colores en el invierno.
abril 26, 2015
La racionalidad dice...
Lo noté. Lo había notado antes, pero esta vez soy consciente de haberlo hecho.
Me desagrada ver lo cobarde de mis propios actos, me lo reprocho.
Detesto más la casi certeza de que lo haré de nuevo.
No es por no quererte que no te quiero; es por egoísmo.
Y no sólo creo entender, sino que me parece que fue lo mejor que no me hayas elegido. No haber sido una opción siquiera parecía cruel, pero va encajando.
No creo que llegues a leer esto, y si lo haces, no dirás nada sobre ello. Otra vez.
Lo que fue ya fue, mas no se va. Sigue, por lo menos aquí.
Hubiese querido que supieras tantas otras cosas... como lo curioso que es que salgan dos lágrimas a un tiempo, y luego dos más.
Es una sincronía mágica.
Me desagrada ver lo cobarde de mis propios actos, me lo reprocho.
Detesto más la casi certeza de que lo haré de nuevo.
No es por no quererte que no te quiero; es por egoísmo.
Y no sólo creo entender, sino que me parece que fue lo mejor que no me hayas elegido. No haber sido una opción siquiera parecía cruel, pero va encajando.
No creo que llegues a leer esto, y si lo haces, no dirás nada sobre ello. Otra vez.
Lo que fue ya fue, mas no se va. Sigue, por lo menos aquí.
Hubiese querido que supieras tantas otras cosas... como lo curioso que es que salgan dos lágrimas a un tiempo, y luego dos más.
Es una sincronía mágica.
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